Día 26 de Julio de 1999

__________Novedades en nuestras páginas Web__________

15-Feb-1999 Comienza a funcionar la sección de Noticias en nuestras páginas que serán actualizadas semanalmente.
18-Feb-1999 Existen dos versiones de la pagina de Noticias una en la ADCD con información de ambito Nacional, y otra con noticias a nivel internacional en las paginas de la IAAAD.
19-Abril-1999 ADCD anuncia en el Web los siguientes eventos:
- Campus Brabender´s World
http://www.adcd.org/campusbw.htm
- Campamento de Verano 1999
http://www.adcd.org/campamento99.htm
- VI Curso Formación del Voluntariado para la Intervención, Prevención e Integración Social en Drogodependencias.
http://www.adcd.org/curso_formacion.htm

__________Noticias aparecidas en los periódicos__________

Titulares.

Fecha Título de la Noticia
25-Julio-1999 El Tour más rápido de la historia brinda por un ciclismo de dimensión humana
25-Julio-1999 «Detenidos» dos monos que vendían droga en Bangladesh
25-Julio-1999 "El Tour y el ciclismo han salido del túnel"
25-Julio-1999 Una inmensa y discutida fortuna
22-Julio-1999 Todo era una pomada
19-Julio-1999 Lance Armstrong vive agobiado por la presión y la desconfianza de la prensa

Noticias.

25-Julio-1999 El Tour más rápido de la historia brinda por un ciclismo de dimensión humana
  PARÍS. J. C. C.

El mensaje que deja el Tour de la renovación es una frase de Jean Marie Leblanc: «Queremos un ciclismo de dimensión humana». En París no hubo fantasmas, ni gendarmes a la espera del botiquín. El Tour, que había arrancado de Puy du Fou con la sentencia de muerte pendiendo de su cabeza, acaba en calma. Y, paradojas de la vida, lo hizo a toda velocidad, 40,273 kilómetros por hora, la media más elevada de la historia.

Había más sombras que luces en el Puy du Fou. La realidad pintaba un panorama tétrico para los ciclistas. Doscientos periodistas más que el año pasado acreditados en la salida, gente que nunca había tratado con ciclistas, algunos especialistas en sucesos. Había olor a sangre fresca. Algún sabio veterano pronosticaba un final caótico. «Habrá que ver si esto llega a París».

Cómo se ha conseguido es un misterio. El Tour aterrizó sin mayor contratiempo en los Campos Elíseos (donde ganó McEwen). La respuesta probablemente sólo la conozcan tres o cuatro personas: Jean Claude Killy, el misterioso dueño de la Sociedad Tour de Francia; Jean Marie Leblanc, el director de la carrera, un empleado de Killy; Marie George Buffet, la ministra de Juventud y Deportes asociada al movimiento comunista y, según se dice, enemiga de los dirigentes conservadores del Tour; y Hein Verbruggen, presidente de la Unión Ciclista Internacional, el hombre que esta vez sí ha respaldado a su comunidad.

La simbología del Festina ha quedado atrás, según se comenta en los entresijos del pelotón. Nadie habla de dopaje, de empleo sistemático de EPO o de la hemoglobina reticular, el último invento según se cuenta. Se habla de errores, de hábitos que conviene cambiar, de igualar el ámbito médico en el uso de recuperadores. Los franceses lo bautizaron como el «agua clara» y utilizaron sus banderas. Como Christophe Bassons, el corredor de la Française des Jeux, repudiado por sus compañeros al utilizar las páginas de un periódico para desentrañar conversaciones privadas del pelotón. Armstrong le dijo a Bassons confidencialmente: «¿Por qué no te vas?». Y al día siguiente, la recomendación era el titular del «Aujourd'hui».

«Inevitablemente, habrá víctimas inocentes», pronosticó José Miguel Echávarri. Acertó. La expulsión de Dierckxsens fue sintomática de la nueva época. El belga, ganador en Saint Ettienne, desarmó su presunción de inocencia cuando pasó el control. Agarrotado por el miedo, dijo a los doctores de la UCI que había consumido corticoides en cantidad mínima, pero el control de orina no le delató. Dio negativo. Sin embargo, le destruyó el desconocimiento y el miedo. La confesión de consumir corticoides sin prescripción médica esta reglamentado como «positivo». Antes de que lo expulsara el Tour lo echó su equipo, el Lampre.

Para llegar a París, Leblanc ha tenido que claudicar y reconocer que Virenque, la manzana podrida, es el favorito del público. Y estrechar la mano de Manolo Saiz, a pesar de que lo recusó por «indeseable». Eso sí, el Tour medita ahora perseverar en un su derecho a recusar a cualquiera. «Estoy convencido de que el consumo de EPO se ha reducido al mínimo, si no ha desaparecido. No tengo pruebas, evidentemente, pero lo siento -dice el director del Tour-. Hemos inaugurado el ciclismo del cambio. Y no lo digo yo, lo dicen los directores y los corredores».

[Extraido de El ABC]

25-Julio-1999 «Detenidos» dos monos que vendían droga en Bangladesh
  BANGLADESH. Reuters

La Policía de Bangladesh ha detenido a dos monos, Inside y Hamid, que se dedicaban a traficar con drogas en la ciudad de Dhaka.

Esta pareja de primates, idénticos a los que diariamente se venden en los mercados de la zona, era utilizada por los grandes narcotraficantes de Bangladesh como correos de droga y, según la versión dada por la policía, actuaban como grandes expertos, pues sólo entregaban la mercancía si a cambio recibían el dinero. La pareja de monos fue detenida gracias a que la policía recibió un soplo anónimo en sus dependencias, y a diferencia de lo que sucede con los delincuentes, que van a parar a la cárcel, Munni y Hamid han sido recluidos en un zoo de la ciudad de Dhaka. Los agentes de la policía confiscaron a los primates una gran cantidad de phensidyl embotellado, que es un líquido cuyo componente principal es la codeína. Esta sustancia, utilizada por los que no tienen recursos para pagarse una dosis de heroína o cocaína, era transportada a Bangladesh desde la India. La policía, que informó de que los monos habían sido adiestrados para realizar este tipo de trabajo, centra ahora sus investigaciones en saber si estos animales también son utilizados por otros narcotraficantes como correo de droga.

[Extraido de El ABC]

25-Julio-1999 "El Tour y el ciclismo han salido del túnel"
  Jean-Marie Leblanc ha sido ciclista y periodista y es desde hace nueve años director del Tour. Ha logrado que la carrera sobreviva a un clima de confusión y enfrentamiento. Y parece dispuesto a combatir su peor enemigo: la sospecha

Jean-Marie Leblanc (AP).

Pregunta. ¿Quiere comentar algo?

Respuesta. No por favor. Nada de polémicas. Es excesivo. Hay un adagio en Francia que dice que todo lo que es excesivo es insignificante.

El año pasado utilizó la metáfora de que usted era un capitán que llevaba el barco a buen puerto después de las tormentas. Qué metáfora sirve para definir su posición en este Tour.

No, no, por favor, la metáfora la usaron otros. Yo soy una persona modesta.

Pues díganos que tal este año.

Quizás... el Tour y el ciclismo han salido del túnel. Lo creo de verdad. Creo que hemos vivido un Tour de transición, pero de transición positiva, porque me parece, cuando leo los periódicos, cuando hablo con los ciclistas, con los directores deportivos, que estamos en el buen camino.

¿A qué se refiere?

Viéndolo desde la distancia, estoy realmente impresionado de que en 12 meses se hayan hecho tantos progresos en la lucha contra el dopaje después de décadas dormidos.

¿De verdad cree eso?

No sólo la agencia mundial del COI sino cosas concretas e inmediatas: Los efectos de la agencia mundial los veremos más tarde. En Francia, perdón por empezar por Francia, la Ley Buffet sobre el dopaje, una ley muy dura contra los traficantes de productos dopantes. La UCI ha puesto en marcha el seguimiento médico longitudinal que yo creo que es un buen sistema para hoy mismo y para el futuro. Es como decir que los deportistas están bajo vigilancia cuatro veces al año. ¿Qué más, qué más? Por ejemplo, en este año se ha logrado frenar el uso de la EPO.

¿Está seguro?

Sí, sí. La EPO ha desaparecido prácticamente.

¿Se puede cuantificar en este Tour? Por ejemplo, ¿el 60% del pelotón no usa EPO...?

No, no manejo estadísticas. Es mi convicción. ¿Por qué? Porque los investigadores en Lausana, en París, en otras partes, han dado con los parámetros que permiten ver exactamente, a través de la sangre del deportista, si se ha consumido EPO. Al comienzo del Tour, además, dimos con un método para detectar los corticoides. Desde hace unos días, buscamos los PFC. Y ahora tenemos la sangre del corredor almacenada para permitirnos nuevas investigaciones. Y todo eso me parece que es ir en la buena dirección. Ahora hará falta cambiar algunos reglamentos de la UCI e introducir cosas nuevas como la detección de la hemoglobina reticulada.

Muy optimista se le ve señor Leblanc.

Sí, yo creo que el ciclismo ha lanzado una gran ofensiva. Es el deporte que más ha avanzado en materia de dopaje. El ciclismo y el Tour es el deporte que más sufrió por el dopaje en 1998. Todos esos asuntos, el mal ambiente, la policía, los medios de comunicación, todo contribuyó a hacer muy negro aquel Tour. Hemos hecho un esfuerzo grande, se nos ha criticado, pero aun así hemos tirado adelante por el camino de las reformas y estoy convencido de que en uno o dos años se podrá decir que ha sido el ciclismo y los ciclistas quienes mejor han reaccionado contra el dopaje y se nos señalará con el dedo como un ejemplo positivo. Estamos en el camino de lograr un avance considerable con respecto a otros deportes. ¿Sabe usted de algún otro deporte en el que se analice la sangre de los deportistas? Sólo el esquí de fondo y el ciclismo. Y no sólo eso sino que su sangre nos va a valer para investigaciones de futuro.

Pero se han producido muchos contratiempos.

Evidentemente, no todo lo que hace el ser humano es perfecto. Por ejemplo, se ha roto el secreto médico. En los periódicos hemos podido leer cifras de resultados de análisis. ¡A dónde vamos a llegar! Los ciclistas han tragado mucho y los dirigentes del ciclismo han trabajado mucho.

Reflexionando desde la distancia, la readmisión forzada de Manolo Saiz y Virenque ¿puede considerarse ahora una anécdota?

Sí. Y yo añado: ya que la UCI ha dicho que el señor Saiz y el señor Virenque tienen que estar en el Tour, son desde ese momento dos personas como las demás. Ningún problema. ¿Usted ha utilizado la expresión anécdota? Es una anécdota.

Cuando estalló el asunto de los corticoides, que afectaba sobre todo a Armstrong, ¿temió que el Tour se le escapara de las manos?

No. No he tenido en ningún momento la sensación de que fuera una falta grave, de que existiera un gran escándalo. Cuando leí el artículo enseguida comprendí que eso de unos pequeños restos en la orina era un asunto anodino.

La filtración de los datos a un diario, ¿no significa que pueda haber detrás algún interés en desestabilizar el Tour?

No, no estamos tan paranoicos. Si empezáramos a pensar así, creyendo que todos los días habrá un complot... Lo único que puedo decir es que aquí están algunos periodistas, y lo entendí desde que el primer día, para intentar encontrar un asunto de dopaje.

Desde el ministerio, se ha dicho que este no es el Tour de la renovación que prometió usted, sino el de las ocasiones perdidas.

No creo en absoluto que sea el Tour de las ocasiones perdidas. Yo tampoco dije en ningún momento que un año después del desastre del 98 se pudiera resolver todo y tener un Tour 100% limpio. Es el Tour en el que hemos mostrado bastantes reformas, un cambio de mentalidad entre los médicos de los equipos, entre los corredores. Generalmente estoy de acuerdo con la ministra, pero en este punto concreto no puedo decir eso.

En ciertos artículos, se evoca el fantasma de las dos velocidades para explicar el fracaso del ciclismo francés en este Tour.

No seré yo. Nunca he hablado del ciclismo de dos velocidades. Me parece una explicación caricaturesca, maniqueísta, hasta estúpida desde el momento en el que el ciclismo ya no está compuesto de equipos nacionales, donde hay franceses en equipos españoles, etcétera. Y no veo que Francia haya estado tan mal. Si miramos el premio de la combatividad, los cuatro primeros son franceses. No han tenido éxito, pero es que la actual generación francesa es mediocre. Es como en todo. Hay ciclos.

Los equipos españoles que abandonaron el pasado Tour son precisamente los primeros en la clasificación o los protagonistas de las mejores etapas. ¿Se puede entender que aman el Tour más de lo que piensa el propio Tour?

¡Pero es que creo que lo aman! Creo que preparan muy bien el Tour y la historia del año pasado parte de un malentendido y de una situación psicológica muy tensa. El malentendido es que Saiz y quizás algún otro pensaran que el director del Tour podía frenar las operaciones policiales. Pero ustedes saben bien que la justicia y la policía son independientes. Yo no podía hacer nada. Entonces, Manolo se crispó, la situación se hizo irrespirable. Fue una lástima, pero eso nunca me hizo pensar que los equipos españoles no fueran serios con el Tour y dejaran de ser los animadores de la carrera. Nunca he pensado así.

Justo el año en que se dice que ya no hay dopaje, el Tour va a concluir con la media de velocidad más alta de su historia.

No estoy de acuerdo con que la media de velocidad sea un valor indicativo. En la primera semana se corrió con viento favorable. En ningún momento hemos sufrido la canícula y todos sabemos que cuando nos ataca el pelotón va más lento. No me molesta esta media, no es un argumento que destruya mi fe en que todo va mejor.

¿Es Armstrong el ganador perfecto de un Tour de la renovación? ¿es un ganador de futuro?

Al principio de este Tour dije que esperaba que fuera el de la renovación. Tenía un doble sentido, de mentalidad en lo que atañe a los asuntos de dopaje y en eso soy claro, ha habido renovación. Y en la Dauphiné Liberé, en otras carreras anteriores al Tour, aparecieron nuevas caras: Vinokourov, Moncutie, Unai Osa, el pequeño español, Salmon. Y yo me decía, ya que no van a estar aquí ni Pantani, ni Ullrich, ni Riis, Jalabert o Bartoli, quizás vamos a tener también una renovación de corredores. Y, en ese sentido, la respuesta es no. Siempre he dicho que debemos hacer una reflexión: ya que la lucha contra el dopaje es tan rígida que los corredores toman menos productos, se puede decir que hay demasiadas carreras y muy difíciles... Son cuestiones sobre las que deberíamos reflexionar.

¿Qué opina de la petición de la ministra de que la UCI le ceda la sangre de los ciclistas.

Si la ministra piensa que los resultados son útiles a la investigación francesa y sirven para avanzar en la lucha contra el dopaje, ¿por qué no? Y creo que Verbruggen (presidente de la UCI) va a responder en este sentido. Y yo estoy de acuerdo. Porque no hay nada peor que la sospecha. Si la UCI conserva la sangre, los franceses, los españoles, los italianos pueden pensar ¿por qué se la queda la UCI?

¿Pero el laboratorio de París no se ha distinguido por respetar la confidencialidad?

Si he comprendido bien, esas muestras de sangre siguen siendo confidenciales. La gente en general, y el deportista en particular tiene derecho a su intimidad. Evidentemente, no me gusta que salgan en los periódicos todos estos datos.

Pero el señor Daniel Baal, presidente de la federación francesa, dice que detrás del secreto médico se quieren esconder cosas.

No sé. Yo soy un legalista. Y confío en los responsables. No soy médico, pero tengo confianza en ellos. No me puedo imaginar que un médico responsable, un dirigente o un ministro sea un tramposo.

L.GÓMEZ / C. ARRIBAS, Futuroscope

[Extraido de El País]

25-Julio-1999 Una inmensa y discutida fortuna
 

Algunas fuentes evalúan los bienes del rey fallecido en más de 250.000 millones de pesetas

J.-P.T. (LE MONDE)
Durante los años ochenta, Hassan II figuraba en las revistas anglosajonas como uno de los hombres más ricos del planeta, pero luego su nombre desapareció de todas las clasificaciones, sin razón alguna. Y Hassan II no sufrió ningún revés de fortuna: era rico, y rico lo fue hasta su muerte.

En su libro A qui appartient le Maroc? (¿Quién es el dueño de Marruecos?), escrito en 1992, el opositor y hombre de negocios Abdelmoumen Diouri evalúa la fortuna de Hassan en torno a los 10.000 millones de francos (250.000 millones de pesetas). Es una cifra plausible, pero no verificable, pues todo lo referido a los bienes del rey es secreto de Estado. Sólo gracias a algunas defecciones en el seno del palacio real comienza a emerger una parte de la verdad.

El número de cuentas corrientes bancarias de Hassan II da una idea del patrimonio real. Según ha podido saberse, gracias a algunas indiscreciones, Hassan tenía cerca de una veintena al final de su vida: era cliente del Chase Manhattan Bank, la BNP, Paribas, la Union de Banques Suisses, el Citibank, Barclays o del Bank of New York, entre otros. En algunos de esos bancos poseía más de una cuenta (en Londres o en la central parisiense de Paribas) y estaban abiertas a nombre de Hassan II, Aloui Hassan, Hassan Aloui o remitían a una cuenta numerada anónima cuando los titulares no eran algunos de sus hombres de confianza, como el consejero Abdelfettah Fredj, su secretario particular. Todas estaban bien aprovisionadas. A principios de 1999, el saldo de una era de varios centenares de millones de dólares.

Para sus súbditos, la fortuna del rey se materializaba en los palacios. Hassan II poseía más de un veintena, protegidos de la mirada de los curiosos. Le gustaban particularmente el de Marraquech, por el clima seco de la ciudad, y el de Bouznika, cerca de Rabat, donde durante algún tiempo pensó en retirarse. En otros, en cambio, nunca puso los pies, aunque todos estaban preparados para recibirle las 24 horas del día.

Hassan había invertido una parte de su fortuna en el extranjero: en la agricultura, en la Bolsa -era un accionista importante de Siemens- y en el sector inmobiliario. ¿Sabía cuántas mansiones, castillos y apartamentos tenía? ¿O que había comprado pisos que nunca visitó o que era propietario de un castillo de 10.000 metros cuadrados, edificado en medio de un jardín de 400 hectáreas, a pocas decenas de kilómetros de París?

Tráfico de drogas

Propietario en Francia, Alemania, Suiza y sin duda en otros países, Hassan mimó a Estados Unidos. Fue allí donde más invirtió (en el sector inmobiliario neoyorquino y en la agricultura californiana, entre otros sectores). Si hubiese tenido que abandonar el poder de improviso -como le sucedió a su amigo el sha de Irán-, Hassan se habría exiliado muy probablemente en EE UU, donde hubiera podido vivir en paz, puesto que no existe tratado de extradición entre los dos países.

¿Cómo explicarse la acumulación de tamaña fortuna cuando su padre, Mohamed V, no era riquísimo? Según los adversarios de Hassan II, la apropiación de las tierras coloniales por parte de la corona durante los años sesenta y los intereses del rey en las empresas marroquíes -entre ellas, el Omnium Nord-Africain (ONA), el primer grupo privado del reino- no lo explican todo. En ocasiones se le acusó de haberse enriquecido gracias al tráfico de drogas. Durante algunos años, Abdelmoumen Diouri contó que un Boeing 747 aseguraba la comunicación semanal entre Casablanca y Río de Janeiro, "marchando vacío y regresando con las bodegas llenas de pasta de coca". La acusación nunca ha podido ser probada de manera sólida.

En 1994, un informe confidencial encargado por la Unión Europea al Observatorio Geopolítico de las drogas cuestionó a "altos dignatarios o gente muy próxima al poder" en relación con la exportación de cannabis hacia Europa. "Los ingresos del cannabis son la primera fuente de divisas del país", decía el informe.

[Extraido de El País]

22-Julio-1999 Todo era una pomada
 

Lance Armstrong planta cara a los inquisidores, y la UCI mantiene que no ha habido ningún positivo

L.G./C.A , Pau
Habló la UCI mediante un severo comunicado; Lance Armstrong convocó a la prensa y no habló más como el acusado que se defiende ante un fiscal agresivo, sino como el líder de una carrera como el Tour y como una persona que esta hasta las narices de informaciones como las publicadas en Le Monde sobre un supuesto control antidopaje positivo. Fue un día completo, en el que el corticogate, el caso de los corticoides como dopaje, el último boom en este Tour, se quedó finalmente en una pomada con corticoides para tratar las alergias e irritaciones de la zona perineal, esa parte del cuerpo que los corredores ponen en contacto con el sillín. Los restos de corticoide hallados en la orina del líder del Tour el 4 de julio provenían del uso de Cemalyt, una pomada a base de triamcinolona y no eran señales de un dopaje sistémico y sistemático por parte del hombre que superó un cáncer para ganar el Tour.

Armstrong, ayer en el podio como líder
de la general (AP).

"Sin perjuicio al secreto médico que la UCI quiere mantener a toda costa, pero por expresa petición de Lance Armstrong y su equipo y teniendo en cuenta la situación excepcional provocada por ciertas informaciones, la UCI hace una excepción a ese principio y confirma: el corredor usó el ungüento Cemalyt, que contiene triamcinolona, para tratar una alergia cutánea", reza el comunicado que emitió la Unión Ciclista Internacional (UCI). En él, el máximo órgano ciclista internacional recuerda que le ha sido mostrada la receta prescribiéndolo y que en el control del prólogo Armstrong dio negativo, sin restos de corticosteroides; y que en el de la primera etapa fueron detectadas unas trazas diminutas, lo que demostraría que no hubo un uso sistemático. "La UCI, tras tratar el caso con las autoridades francesas, afirma de la forma más contundente que tal uso es permitido por las normas, y por lo tanto no constituye ninguna forma de dopaje".

Confortado por ese comunicado, y apoyado por sus convicciones, Armstrong, el acosado, el blindado, se subió al autobús de las conferencias de prensa, acompañado de un intérprete, y empezó dando duro. "Le Monde es libre de montarse todas las historias de dopaje que quiera, pero esto no es una historia de dopaje", dijo, con evidente malhumor el ciclista que, según el diario parisino "ha conseguido la hazaña sin igual de tener en su orina los restos de un medicamento prohibido para los deportistas que él afirma no haber tomado nunca y que no es secretado de forma natural por el organismo". "Lance Armstrong", mantiene el rotativo en su edición datada hoy, "ha tomado un producto prohibido, la triamcinolona acetónido, un corticoide de síntesis de acción retardada sin justificación ni notificación a la autoridad médica". "Le Monde está aquí para hacer historias de dopaje y nosotros para correr. Los periodistas que trabajan así son malos para mí, para el Tour y para el ciclismo".

Cogió entonces el micrófono un periodista de Le Monde, quien, aleccionado por otro de L'Équipe, confrontó a Armstrong con el detector de mentiras. Tal y como pasó con el caso de Clinton y la becaria, en el que la acusación sexual derivó finalmente en una moral, a Armstrong no se le acusa ya tanto de doparse como de haber mentido por haber afirmado que no ha tomado corticoides y por no presentar un certificado que lo justificara. "¿A quién le pregunta usted?", dijo sarcásticamente el ciclista, "¿al dopado o al mentiroso?" Silencio del periodista que antes le había preguntado por qué afirmó no haber tomado corticoides. "La prensa me ha preguntado si debido a mi enfermedad la UCI me permite tomar medicamentos prohibidos y he respondido que no. También me preguntó si había tomado corticoides, y yo, que ni los he tomado, ni me los he inyectado, dije que no porque ese tomado no lo asocié a la aplicación de una pomada. Entiendo que todo esto pase. Es lógico que se hable de dopaje después de todo lo que ocurrió el año pasado, pero no entiendo la falta de profesionalismo y de respeto a las personas".

"Queremos recordar a los periodistas que los asuntos de dopaje son muy complejos y que antes de escribir de ellos deberían tener en cuenta sus aspectos reglamentarios y jurídicos", dice la UCI. "Eso permitiría evitar las afirmaciones superficiales y las infundadas. Uno no puede por menos que sorprenderse cuando lee que la relación testosterona/epitestosterona se usa para indicar la concentración de corticoides". En su edición de hoy, Le Monde, que ayer decía que la relación testosterona/epitestosterona era de 0,2 y por lo tanto la dosis de corticoides muy baja para ser castigada, rectifica y admite que esa relación sólo se usa para saber si ha habido dopaje por anabolizantes.

P. Lance, ¿qué consejo darías a un enfermo de cáncer para superar su enfermedad?

R. No corras el Tour y mucho menos no conquistes el maillot amarillo, que es muy estresante, y ya se sabe que el estrés produce cáncer. Mi historia es un milagro médico, seguro, pero es la historia de una persona que cuando volvió al ciclismo y no ganaba se quedó sin equipo, y que cuando ha empezado a ganar sólo oía a la gente decir que había algo raro. Así que el mejor consejo es: cree en ti mismo.

[Extraido de El País]

19-Julio-1999 Lance Armstrong vive agobiado por la presión y la desconfianza de la prensa
  CARLOS ARRIBAS / LUIS GÓMEZ, Saint Gaudens
A la derecha, arriba de la verja, un cartel, en francés: "Prohibidos los perros". A la izquierda, una portezuela da acceso al centro deportivo de Saint Etienne donde esa noche se aloja el US Postal. Dos periodistas hablan con el portero. "Imposible", se le oye decir al guardián. "Nos han dado órdenes estrictas de que no entre ningún periodista". Discusiones. Al grupo se acerca, atraído por el vocerío, Mark Gorski, que resulta ser el gerente general del equipo norteamericano encabezado por el líder del Tour, el tejano de Austin Lance Armstrong. "¿Qué quieren?", pregunta abruptamente. "Pues ver a Armstrong". "Pues no se puede, porque está cenando. Y aunque no estuviera ocupado, tampoco. Si quieren entrevistarle, necesitan una cita. Pero la lista está cerrada". Espera. Un cuarto de hora después sale un miembro del equipo. Un conocido. "Así estamos", dice. "Blindados. Tal como está la prensa francesa con Lance, lo mejor es aislarse. No puede estar respondiendo todos los días a lo mismo, empapándose de las dudas que todo el mundo parece querer crear con sus éxitos. Estamos en tal situación que cualquier desliz, cualquier detalle no controlado sería fatal".

Armstrong, aislado, no se entera apenas. Sólo cuando le sueltan solo a cualquier entrevista rápida de las televisiones y ve que la pregunta que tiene el entrevistador en los labios siempre comienza por dopaje se percata de qué Tour está corriendo. Entonces se pone duro. Mira fijo. Y responde que pasen de él. Pero si se dedicara, y tuviera tiempo, todos los días a leer todo lo que se escribe, seguramente lo pasaría tirando a mal. Su exhibición en Sestriere despertó en muchos, incluidos los ciclistas franceses, la típica sonrisa de entendidos. Siguieron más insidias. Alguien dijo que el tratamiento que seguía contra el cáncer que le costó un testículo hace dos años y medio incluía productos dopantes. Otro se extrañó de que después del cáncer escalara lo que antes no subía, contrarrelojeara lo que antes no sabía. Uno pidió que hiciera públicos sus informes médicos.

La UCI saltó a la palestra defendiendo su honorabilidad. El equipo se vio desbordado, y ha salido de su explicación de que las causas del éxito radican tanto en el trabajo, el orden y el sacrificio del americano, como en su coraje, en su ambición y en el sentido único que dan a la victoria los americanos. En una segunda oleada, los intervenientes han sido los científicos. Expertos oncólogos han afirmado que no tiene nada de sorprendente su recuperación porque el cáncer de testículos es prácticamente controlable al 100%. Lawrence Einhorn, el oncólogo de la Universidad de Indiana que le trata, ha tenido que hablar para decir que ni ahora toma productos dopantes para controlar su enfermedad y que el cáncer no surgió por la toma de productos dopantes. "Sólo toma vitaminas", dice su médico.

La prensa duda; el público no sabe qué pensar. Y sus compañeros creen en él.

[Extraido de El País]


keep_you.jpg (5155 bytes)